Sanación

El poder de las palabras, segunda entrega

De los post que hasta ahora he escrito, uno de los que más ha recibido una respuesta positiva o gran receptividad  ha sido el relacionado con “EL PODER DE LAS PALABRAS” el cual puedes encontrar en inglés https://butterflyespirit.com/2020/04/05/the-power-of-words/ o en español https://butterflyespirit.com/2020/05/14/el-poder-de-las-palabras/. Pero lo maravillo de ello, no es solo la receptividad 😊 sino que el mensaje ha resonado en tu interior!!!

La mayoría de las personas sabe que debe cuidar lo que dice, en ocasiones, por prudencia, por no herir a otro, porque saben que el universo regresa lo que tu emites, o porque alguien le ha advertido al respecto… Pero llames como lo llames El Universo o Dios, responde a esas palabras.

No lo digo yo, en la palabra está escrito que lo siguiente “Pedid, y se os dará”, Mateo 7:7. Por cuanto todo aquello que pronuncies, es un decreto al universo, a Dios Padre o en quien tu creas. Y si no, crees en esa inteligencia superior o divina, cualquier psicólogo te dirá que son mensajes que le envías a tu subconsciente y este, tarde o temprano empezará a aceptarlo…

Así que es mi deseo aconsejarte, porque todos trabajamos con un infinito poder. Lo que está pasando en tu mente, es lo que estás atrayendo, por ejemplo, aquellos que hablan solo sobre enfermedad tienen enfermedad. En concreto, usa la palabra hablada para ser el creador de tu vida!

Definiciones de la “Palabra hablada”
  • El Decreto: una voluntad preordenada, también incluye el fiat. Decretar es decidir, declarar, mandar o imponer; determinar u ordenar; dar órdenes. El decreto es la más poderosa de todas las peticiones a la Deidad. Es el mandato del hijo o hija de Dios dado en el nombre de la Presencia “YO SOY” para que la voluntad del Todopoderoso se manifieste, recuerda que “como es abajo es arriba”. Puede ser corto o largo, generalmente se caracteriza por un cierre o aceptación.
  • La Plegaria: una petición devota a Dios o cualquier forma, por ejemplo una súplica, una oración de agradecimiento, una adoración o una confesión; te recomiendo acompañarla del Padrenuestro.
  • La Invocación: el acto de invocar o llamar a una deidad, espíritu, etc., para que ayude, proteja, inspire y demás; es decir, es cualquier petición o súplica de ayuda o asistencia. Es una forma de orar invocando la presencia de Dios, también puedes usarla para invocar la presencia de un Arcángel, para recibir el flujo de su luz, energía, paz, etc.
  • El Fiat: un decreto, sanción, un manifiesto. Es una corta invocación dinámica o decreto que usa generalmente el nombre de Dio, por ejemplo: ¡YO SOY el Camino! ¡YO SOY la Verdad! ¡YO SOY la Resurrección y la Vida! Los fiats son siempre exclamaciones del poder, la sabiduría y el amor Crísticos afirmados conscientemente y aceptados en el aquí y ahora.
  • El Mantra: una fórmula mística o invocación; una palabra generalmente en sánscrito, que se recita o canta con el fin de intensificar la acción del Espíritu de Dios.
  • La Afirmación: declaración de que algo existe o es cierto; confirmación o ratificación de la verdad; declaración solemne. Las afirmaciones son fiats que pueden ser más largos y con detalles más específicos.
  • La Salmodia: una melodía breve y sencilla que se caracteriza especialmente por notas individuales con las que se entona un número indefinido de sílabas, que se usa para cantar los salmos, cánticos, etc., en los servicios religiosos. Tanto en Oriente como en Occidente el nombre de Dios se salmodia repetidamente en los distintos rituales, a través de ellos el alma del hombre se une con el Espíritu de Dios. Ejemplo son: AUM TAT SAT AUM, que significa YO SOY EL QUE YO SOY. Cuando se entona el nombre de Dios o de uno de los miembros de las huestes celestiales, la vibración del ser se reproduce, con lo que la esencia misma del Ser es atraída hacia el que canta.
  • El Llamado: una exigencia, una reclamación, una solicitud u orden de venir o estar presente; una solicitud pidiendo algo; el acto de convocar al Señor. Se pronuncia en voz alta y con autoridad. El llamado es el medio más directo de comunicación entre el hombre y Dios, y entre Dios y el hombre, que se usa frecuentemente por ejemplo en casos de emergencia, ¡Oh Dios, ayúdame!

En el principio era el Verbo, y
el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
Este era en el principio con Dios.
Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él
nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
La luz en las tinieblas resplandece,
y las tinieblas no prevalecieron contra ella…
Aquella luz verdadera,
que alumbra a todo hombre, venía a este mundo…
A todos los que le recibieron,
a los que creen en su nombre, YO SOY EL QUE SOY,
los que nacieron de Dios,
les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.
Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros
(y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre),
lleno de gracia y de verdad.

Juan

Ya que puedes saber la diferencia entre las distintas palabras, es tu turno…
Haz el siguiente ejercicio!

“En el nombre de Dios, YO SOY EL QUE YO SOY -según nos fue dado por Moisés-, y en el nombre de esa Poderosa Presencia YO SOY en mi, decreto: _________________”.

Recuerda que repetir un mantra es muy importante, recitar nuestras oraciones una y otra vez. El valor de esto es que los ángeles necesitan de nuestra energía y nuestro llamado o de la acción de nuestros decretos. Recuerda también que Dios nos dice: “Mis pensamientos no son tus pensamientos”.

Construir un momento de oración cada día es lo ideal, no importa cuál sea tu religión, ni cuáles tus oraciones favoritas. Haz esto cada día (y mejor si es a la misma hora), eso creará un momento de  luz sellado, y podrás orar por lo que quieres desde el fondo de tu corazón, salvo que lo hagas cuando te enfrentes a una situación difícil.

Ahora unos últimos tips….
¿Cómo decretar eficazmente?

Antes de empezar a pronunciar las palabras del decreto, te recomiendo sentarte en forma recta y cómoda, en un cuarto o habitación iluminado donde no seas molestado, asegúrate de que el cuarto esté arreglado, limpio y bien ventilado. El polvo y el desorden y la poca iluminación reducen la eficacia de los decretos porque impiden el flujo de la luz de las huestes angelicales. Si no me crees, hasta un buen maestro de feng shui te diría de la importancia de armonizar tus espacios.

Visualiza la Presencia de Dios encima de ti. Mantén rectas la columna vertebral y la cabeza, las piernas y las manos sin cruzar. Una mala postura abre la conciencia a las fuerzas negativas porque el chackra del plexo solar (que es la entrada de las emociones) podría no estar controlado. El cruzar las piernas y los brazos causa “interferencia” al flujo de las energías.

Recuerda las palabras de San Pablo: “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”, por tanto, permite que las energías de Dios fluyan a través de tu cuerpo.

Pronuncia el decreto lenta y claramente, hasta que puedas comprender plenamente su significado. Verás cómo tu mente puede aprender a hacer cada día los decretos con mayor facilidad.

Por último, no te olvides de dar “gracias”, ya que la plena aceptación de la manifestación de un decreto es de suma importancia.

Ya para despedirme, recuerda que necesitamos cambiar este mundo de caos, enfermedad, desdicha y muerte; por ello, ten cuidado de tus palabras y busca siempre atraer la luz de Dios a tu vida. La “Palabra hablada” es la clave para atraer la luz del cielo hacia la Tierra. Recuerda que cuando Jesús curaba siempre pronunciaba una orden que hacía emitir la luz, a fin de manifestar en el plano físico esa perfección que él aceptaba como ya consumada en el reino de los cielos.

¿Empezarás a trabajar en tus decretos hoy? Cuéntame como te va en los comentarios 💕

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